• Casi 80 países de los cinco continentes utilizan GNC.
    • Más de 10 millones de vehículos circulan hoy con este noble combustible.
    • Las unidades pueden abastecerse en más de 16 mil estaciones de carga diseminadas por 2,400 ciudades de todo el planeta.
    • Hay 2,600 estaciones en proceso de construcción. A fines del 2010 despachaban el fluido 20,000 bocas de expendio.
    • Se ofrecen 180 modelos 0km a GNC en el mundo automotor. El interés de las automotrices por este combustible es creciente: Ford, Scania, Opel, GM, Mercedes Benz, Toyota, Hyundai, Tata, Fiat -entre otras- son ejemplo de ello.
    • La relación reservas/demanda de petróleo ha alcanzado el punto de crisis o "peak oil" mientras que no se avizora el punto crítico similar para el gas natural.
    • La exploración de gas natural se sigue extendiendo tanto en pozos tradicionales como en yacimientos de arenas compactas. El gas de hulla representa otra nueva alternativa. Las reservas en forma de hidratos de metano en los lechos marinos son incalculables y varias veces superiores a las reservas tradicionales.
    • La utilización de gasoductos móviles -en camiones o trailers- permite que el GNC pueda utilizarse donde no llega el ducto físico, ya sea por distancia o por escala de demanda.
    • En las estaciones tradicionales de carga de GNC, el propietario no depende de la llegada de camiones para su abastecimiento, ya que el mismo se produce en forma constante a través del gasoducto.
    • Plantas de licuefacción y regasificación permiten –a través de la tecnología del GNL- que el gas natural llegue a cualquier parte del mundo. Los buques metaneros garantizan su distribución global y la posibilidad de brindar soporte para un mayor abastecimiento. El transporte de GNL no presenta los enormes riesgos de desastre ecológico que sí presenta el petróleo.
    • El gas natural comprimido GNC puede reemplazar a los combustibles líquidos en todas sus aplicaciones y más, mientras que lo inverso no es posible.
    • En cuanto al transporte terrestre existen automóviles, utilitarios, scooters, motos, triciclos, buses y camiones de todo tipo que funcionan con este fluido.
    • Además, grúas, maquinarias agrícolas, pisa nieves, aviones, avionetas, lanchas, ferrys y trenes –entre otros- ya son propulsados a GNC exitosamente.
    • El precio del petróleo es sumamente inestable y su tendencia -especialmente luego de la última gran crisis internacional- vuelve a ser marcadamente alcista.
    • Cada vez más gobiernos estimulan al gas natural como eje de su matriz energética y al GNC en particular, para quebrar la dependencia que genera la importación permanente de combustibles líquidos.
    • El gas natural es el único combustible abundante, amigo del medio ambiente, viable económicamente y con la infraestructura necesaria para abastecer a toda la flota mundial automotriz por los próximos 40 años.
    • El promedio mundial indica que circular a GNC es un 35% más económico que moverse a gasolina y cuesta un 30% menos en comparación con el diesel.
    • Los motores a GNC emiten un 25% menos de dióxido de carbono que la gasolina y un 35% menos que el diesel. El CO2 contribuye al cambio climático global por causa del efecto invernadero.
    • Reducen la emisión de monóxido de carbono en un 95% con respecto a la gasolina, la de hidrocarburos en un 80% y de óxidos de nitrógeno en un 30%.
    • El GNC no contiene azufre (existen motores de diesel que emiten 18,4 g/hora), ni partículas, ni trazas de plomo ni de metales pesados.
    • Los cilindros de GNC son receptáculos completamente cerrados, mientras que el uso de gasolina implica que parte de la misma que está contenida en el tanque se evapore. Esto provoca casi la mitad de la contaminación por hidrocarburos asociada al uso vehicular.
    • A diferencia de las gasolinas, el gas natural comprimido GNC no contiene aditivos tóxicos de plomo orgánico ni benceno. Este último es altamente cancerígeno.
    • El gas natural no es tóxico o corrosivo y es incapaz de contaminar napas de agua. Por eso, no hay riesgo ambiental en caso de fugas, a diferencia de las nocivas consecuencias medioambientales que causan los derrames de petróleo.
    • Los motores a GNC reducen la contaminación sonora, al tener una marcha más suave y silenciosa que los motores a gasolina y especialmente los gasoleros.
    • La opción del biogás (metano proveniente de la descomposición orgánica) convierte al gas natural en un combustible renovable y que puede ser producido en todo el mundo. La producción de biogás a partir de productos agrícolas rinde cuatro veces más que los biocombustibles líquidos.
    • El gas natural cumple con las más rigurosas normas ambientales requeridas por los gobiernos y entidades reguladoras y normativas, siendo el combustible de uso masivo que provoca el menor índice de contaminación.
    • El GNC no es una nueva tecnología. Tiene 70 años de historia. Está ampliamente probada y sus progresos tecnológicos son constantes.
    • Al ser más liviano que el aire, ante una eventual pérdida, el gas natural comprimido se eleva y se disipa rápidamente. En cambio, la gasolina se derrama y busca niveles bajos, por lo que aumenta considerablemente el riesgo de incendio y explosión en caso de accidentes o pérdidas.
    • El GNC requiere una temperatura de 600º C para su ignición. En cambio la gasolina y el gas licuado propano lo hacen a 450º C. Por ello, además, es mucho más improbable que un vehículo a gas se incendie, cualquiera que sea la circunstancia.
    • El circuito de combustible para gas natural es estanco y no tiene aire en su interior, por lo que no se puede producir una ignición espontánea. En los tanques de combustible líquido, en cambio, hay siempre mezcla explosiva, ya que están abiertos a la atmósfera.
    • Los cilindros están construidos bajo normas de seguridad muy rigurosas y son sometidos a pruebas con presiones muy superiores a las existentes durante una carga regular. La presión de diseño y prueba es de 300 bar, mientras que no estallan a menos de 460 bar, y la presión de trabajo es de 200 Bar.
    • Por su robustez, estructura, conformación y la ubicación que ocupan dentro de un vehículo, los cilindros son mucho menos peligrosos que un tanque de gasolina, ante eventuales colisiones. Por ejemplo se les somete a ensayos de fuego y de impacto de armas de fuego.
    • El gas natural comprimido GNC cuenta con mayor octanaje que las gasolinas (125 contra 90), lo que provee una combustión sin autoencendido, incluso en motores de mayor compresión y eficiencia.
    • Además, la combustión es total, porque la mezcla del GNC con el aire es perfecta a cualquier temperatura ambiente.
    • El aceite que lubrica la planta motriz es menos contaminado si se utiliza gas natural, por lo cual se duplican los intervalos entre los cambios de aceite.
    • No forma sedimentos y mantiene las bujías limpias. No lava las paredes de los cilindros del motor, por lo que permite una mejor y efectiva lubricación.
    • Los gases de combustión no son corrosivos. Al no atacar los metales, alarga la vida de los caños de escape y silenciadores.
    • La naturaleza gaseosa del combustible elimina la acción de barrido en los cilindros durante las fuertes aceleraciones, con la ventaja de reducir el desgaste por abrasión de las superficies metálicas.
    • El motor presenta una gran elasticidad de funcionamiento con aceleraciones sin irregularidades ni detonaciones (pistoneo), a una baja velocidad directa.
    • Los vehículos convertidos pueden pasar del uso de GNC a gasolina con el simple accionar de un botón o perilla y en plena marcha, sin inconveniente alguno.
    • La dualidad GNC - gasolina duplica la autonomía de marcha de la unidad automotriz.
    • Un rodado a gas natural puede operar en todo tipo de terrenos, incluso en zonas de alta montaña. Tal es así que en mayo del 2008 un camión –con 37 toneladas de carga- superó los 4,800 metros de altitud en los Andes Peruanos.
    • El GNC puede funcionar bien en todo tipo de condiciones climáticas. Como no se congela –aun a bajas temperaturas- el vehículo está siempre listo para ser utilizado. Los componentes para GNC son ensayados a -40°C durante su homologación. El gas natural se licua recién a los 165 °C.
    • También, puede alcanzar velocidades equivalentes a las de los autos de carreras. Un Audi A4 propulsado a biogás ingresó al Libro Guiness de los Récords al llegar a los 364,6 km/h en abril de 2009 y convertirse así en el auto a GNC más rápido del mundo. El hito fue registrado en la pista de carreras de Fórmula 1 de Nürburgring, Alemania.